Cuando la tienda y el ERP no hablan, tu equipo se convierte en el middleware humano. La integración no tiene por qué ser un proyecto de un año: sélo en fases.
Qué sincronizar primero
- Fase 1: catálogo y precios (o al menos SKU + stock mínimo).
- Fase 2: pedidos de la tienda → ERP (estado de vuelta a la web).
- Fase 3: clientes y facturación.
- Fase 4: promociones, packs y lógica avanzada.
Patrones de integración
- Middleware iPaaS (Make, n8n, Celigo…) para ERP SaaS con webhooks.
- API nativa o conector certificado del ERP.
- Cola de eventos + reintentos: nunca confíes en un solo POST.
- Idempotencia en pedidos para no duplicar.
Errores típicos
- Sync bidireccional de precio sin dueño claro (¿quién gana?).
- Stock negativo por carreras de checkout.
- Sin logs ni alertas cuando el job falla a las 3 a.m.
- Migrar historial completo en el go-live en vez de por lotes.
Define dueño de datos por campo (ERP manda en stock; la web manda en reseñas). Con eso escrito, la mitad de los conflictos de diseño desaparecen.